Celulitis, oh no !

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El organismo de la mujer retiene ácidos y los elimina durante la menstruación. Los ácidos y venenos que ya no pueden almacenarse en la sangre, linfa, líquido celular y placenta son metabolizados y convertidos en impurezas que se acumulan en las caderas, muslos y brazos. Estas impurezas son relativamente fáciles de disolver y eliminar.

Con una sola frase, Hildegard von Bingen nos enseñó en 1150 d.C. La diferencia entre el metabolismo masculino y femenino: ” La mujer elimina una vez al mes sus malos humores.”

Mientras se da esta eliminación, el metabolismo de la mujer retiene los ácidos- ésos que von Bingen llamó los “malos humores”- en tres “estacionamientos “. El primero está en la sangre y la linfa. El segundo es la placenta y el tercero se localiza en los brazos, caderas, glúteos y muslos.

Sólo cuando existe un excedente de ácidos es que se debe utilizar el ” estacionamiento número tres ” , cosa que hoy en día resulta por demás normal. Los “autos” que ahí se estacionan son los ácidos neutralizados (impurezas de la celulitis) que ya no pudieron ser almacenados en la sangre, linfa y placenta. Normalmente debería bastar la capacidad de la sangre, linfa y placenta. Entre mas ácidos se estacionen en el curso del mes, más malestares aparecerán, por ejemplo, dolores de cabeza, migrañas y edemas, y peor será el estado de ánimo. Las mujeres dicen que se ponen “más susceptibles”. Tanto más considerados deberán ser entonces los hombres.

La mujer alcanza su mayor punto de “susceptibilidad” cuando el nivel de ácido en su sangre y células ha alcanzado también el punto más alto. Entonces, el pH de su sangre habrá alcanzado su nivel más bajo, alrededor de 7.25. Los valores del pH varían considerablemente entre una mujer que vive sanamente y otra que padece de celulitis.

Las siguientes dos gráficas nos habrán de mostrar cuán diferentemente puede transcurrir la variación del p H. Se puede partir del hecho de que estas variaciones serán tanto más marcadas en la medida que una mujer se dedique a los placeres ácidos o alcalinos. Lógicamente, el pH descenderá más cuando se lleve un estilo de vida y alimentación que tienda más a los placeres ácidos que a los alcalinos-minerales.

Al final del período el pH aumenta en todas las mujeres a más o menos el mismo valor, después de que se han eliminado todos los ácidos. La diferencia será exclusivamente que la menstruación durará más tiempo en la mujer que tenga un mayor lastre ácido.

Por lo demás, cuando hay una alta acidez, aparecen todos los síntomas que las mujeres conocen como posibles componentes del síndrome premenstrual : susceptibilidad psíquica, dolores de cabeza y migrañas, granos y edemas, naturalmente, la celulitis.

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El hecho de que estos síntomas aparezcan o no y de cuáles de ellos lo hagan dependientes, en primer lugar, de la cantidad absoluta de los ácidos acumulados y del valor del pH a que haya descendido en la sangre. Se puede partir de que la capacidad de almacenamiento de ácidos y de resistencia del pH varía de mujer a mujer.

¿Pero de dónde vienen los muchos ácidos, cuyas cantidades y tipos difieren dependiendo de la forma de vida y de alimentación que se tenga ?

La urea y el ácido úrico se producen por el consumo de carne y por la muerte de las células del propio cuerpo; el ácido acético, por el consumo de dulces, grasas malas y bebidas de dieta; los ácidos tánico y clorhídrico los provoca la ingestión de café y té negro ; el ácido lácteo se debe a la exagerada actividad muscular; el ácido acetilsalicílico se deriva del consumo de analgésicos; el ácido clorhídrico, del estrés y el enojo; el ácido carbónico, de las bebidas con gas; el ácido sulfúrico lo producen la carne de cerdo y las ventosidades no expulsadas del cuerpo; el ácido nítrico se deriva del consumo de carne salada y de algunos tipos de quesos; el ácido oxálico, de las espinacas, ruibarbo y cacao (chocolate). Alguna vez pensamos que posiblemente hubiera un ácido específico que afectara el alma, otro que provocara celulitis, otro, edemas, etc. Pero nuestros estudios demostraron que éste no es el caso. Todos estos padecimientos y malestares resultan de la cantidad absoluta de ácidos acumulados, sin importar su tipo. El nivel ácido de pH alcanzado, es decir, el nivel de acidez, es el factor decisivo y no los tipos de ácidos presentes.

Estos ácidos deben ser neutralizados por el organismo con la ayuda de minerales, para que sus células, glándulas y órganos no se cautericen.

La base de toda cura exitosa contra la celulitis es la drástica reducción de los ácidos arriba mencionados y la disolución de todas las impurezas acumuladas en forma de celulitis.

La primera medida consiste en la reducción de los ácidos provenientes de los distintos agentes de placer y de posibles conductas equivocadas o exageradas. Si una mujer con celulitis reduce los dos principales productores de ácidos, ya lleva la mitad del tratamiento ganada.

El siguiente paso es tomar diariamente un litro de té de hierbas 7×7 , para diluir las impurezas de la celulitis. De manera paralela, se debe llevar una alimentación abundante en minerales y rica en energía vital. El que más ayuda para la neutralización es nuestro WurzelKraft por sus más de 100 plantas porque tiene el más alto potencial neutralizador. Además han de beberse todos los días entre uno y dos litros de água clara y rica en energía.

La siguiente medida es tomar largos baños alcalinos con MeineBase de asiento y de cuerpo entero, son de gran ayuda todos los días hacerlos.

También son de gran ayuda durante las primeras semanas los drenajes linfáticos o masajes. En tales masajes se pueden utilizar aceites que contengan sales básicas para baño corporal MeineBase, para introducirlas al cuerpo a través de la piel y nuestros cepillos de cerdas naturales.

También es importante hacer gimnasia y sentadillas, para activar a través de este ” bombeo muscular ” a los fluidos corporales. por supuesto, también son de utilidades los tratamientos cosméticos, como terapia térmica, estímulos eléctricos, rodillo para celulitis, cremas, etc, para fomentar la circulación.