Embarazo : madres hermosas, niños sanos

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Normalmente, ninguna mujer está más sana en ninguna otra etapa de su vida que mientras está esperando un niño. Ninguna mujer debe sufrir la pérdida de su belleza y su atractivo durante el embarazo: no tiene por qué padecer de estrías, várices, caída del cabello o de los dientes, acné y hemorroides.

Desgraciadamente, éstos no son tiempos normales. Por eso, aunque los malestares mencionados que pueden acompañar al embarazo no son todavía la regla, tampoco constituyen la excepción. Lo mismo se puede decirse de muchos recién nacidos, que vienen al mundo con padecimientos muy poco agradables, como problemas cutáneos, neurodermatitis, psoriasis, cáncer, alergias o con micosis intestinales.

¿ Cuáles son las causas de esta lamentable situación actual ? ¿ Qué debe hacer la joven madre para no perder su belleza y, a la vez, para que su bebé nazca sano ?

La retención de ácidos y venenos no es sólo la causa de la neurodermatitis, las alergias, la psoríasis y el cáncer del recién nacido, sino también de las várices, hemorroides o granos de la madre. Resulta lógico que en la mujer estos padecimientos vayan en aumento conforme avanza el embarazo o incluso durante la lactancia, hasta que no se haya reiniciado la menstruación . Esto es porque la química del cuerpo de la mujer almacena ácidos, venenos y otras sustancias nocivas, siempre con la esperanza de que se dé una próxima evacuación a través del útero y del sangrado menstrual.

En el embarazo hay una interrupción de la eliminación natural de sustancias tóxicas a través del útero que es nuestra menstruación .

Según la medicina académica que domina en nuestros días, existe una supuesta barrera de la placenta. ¡ Pero ésta en realidad no existe !

” Por sus frutos los conoceréis “. Los niños nacidos en nuestros días con todas esas enfermedades que resultan de lo más desagradables son las más evidentes muestras de que la ciencia moderna está haciendo algo terriblemente equivocado.

Las parteras son más listas y saben más cosas. Saben ,por ejemplo, que en tiempos pasados el líquido amniótico de las jóvenes madres era un líquido claro y aromático, algo que se hubiera antojado untarse sobre la piel. Los bebés nacidos en décadas anteriores tenían un aroma tan delicioso, que nunca hubieran querido dejar de olerlos.

Hoy, con frecuencia los niños nacen en medio de una verdadera cloaca de pestilente líquido amniótico. Hay que esforzarse mucho para poder arrancarles ese olor con agua, jabón y convertir a ese pobre ser en un niño bien oliente.

¿ Qué ha pasado ? La basura retenida en el cuerpo de la madre debido al embarazo artificial provocado por la píldora -nicotina, alquitrán, hormonas acumuladas, venenos y otras sustancias nocivas- es depositada durante el embarazo en el líquido amniótico, que ha de rodear durante nueve meses a esa vida que crece. Por eso no nos deben asombrar las alergias y enfermedades de la piel que padecen en las últimas décadas los hijos de la “abundancia” y los placeres.

Es posible que ayude tomar dos veces por día una bebida alcalina con un vaso de jugo de verduras o agua mineral natural con una pizca de MeineBase. Para diluir las impurezas se recomienda tomar una a dos veces al día una taza de té 7×7, además de tres o cuatro vasos de agua distribuidos a lo largo del día . El agua más indicada es el agua de filtro o agua mineral sin gas. Quienes padezcan de neurodermatitis o alergias deberán tomar además baños alcalinos de cuerpo entero que duren por lo menos de media a una hora.

No obstante, en las últimas décadas no son sólo los recién nacidos quienes tienen problemas de salud, sino también las jóvenes madres. A pesar de que nosotros tenemos la firme convicción de que ninguna mujer debería sufrir por la pérdida de su belleza y salud durante el embarazo.

Desde el inicio del embarazo, se da una evacuación en el líquido amniótico de las sustancias hasta entonces retenidas. (Naturalmente, esto sólo ocurre en los casos en los que la mujer guarde impurezas en su sangre y linfa.)

¿ Por qué, a pesar de que se evacuan las impurezas en el líquido amniótico y en el embrión, se siguen observando fenómenos como acné y hemorroides en las mujeres embarazadas ? ¿Por qué aparecen con más fuerza hacia el final del embarazo e incluso durante la lactancia ? La razón es que la química del cuerpo de la mujer empieza retener de nuevo las sustancias tóxicas a la espera de que se reincide la evacuación a través del útero, con la menstruación. Esta retención de venenos desemboca en las hemorroides y los granos. Ambos problemas se pueden evitar teniendo una higiene corporal alcalina con MeineBase, que sustituirá las evacuaciones mensuales a través del útero expulsando todas las sustancias nocivas a través de la piel. Lo que más ayuda en estos casos son los frecuentes y largos baños alcalinos de cuerpo entero, de por lo menos una hora de duración, también aplicar compresas alcalinas sobre el vientre y el hígado. Estos cuidados le permitirán a la futura madre eliminar a través de la piel la misma cantidad de ácidos y venenos que hasta antes del embarazo había eliminado a través del sangrado menstrual.

Ahora sólo queda responder cuáles son las causas de la caída del cabello y los dientes así como de las estrías y las várices. Todos estos fenómenos no son otra cosa que pérdidas de materia del cuerpo de la madre que sirven para “construir” a la nueva vida.

Al mismo tiempo que la futura madre no puede permitirse impunemente durante su embarazo el consumo irrestricto de agentes de placer, debe llevar un régimen alimenticio integral “para dos” . En esta época, en la que los alimentos tienen un tan bajo contenido de sustancias vitales, también ayuda el ingerir minerales, oligoelementos, aminoácidos, vitaminas y otras sustancias ricas en energías, contenidas en WurzelKraft. Todas estas sustancias se encuentran también, por supuesto, en verduras, vegetales y condimentos frescos y que hayan sido tratados química ni térmicamente y están a la inmediata disposición de las necesidades de los organismos de madre e hijo.

Sólo con esta provisión excesiva de minerales “para dos” podrá evitar la mujer la pérdida de materia en el cuero cabelludo, la dentadura, la piel y el sistema vascular. Así, podrá seguir luciendo una abundante cabellera, unos dientes completos, una piel sin estrías y unas piernas sin várices.

Toda mujer embarazada sabe durante cuánto tiempo tomó la píldora, cuántos años fumó y cuántos placeres como dulces, café etc. no pudo resistir. Entre más tiempo haya tomado la píldora y más venenos procedentes de los agentes de placer hayan sido retenidos, mayor será la necesidad de una higiene corporal con MeineBase. No siempre tienen que ser baños completos que duren una hora o más. Los largos baños de pies también son sumamente útiles. Como ya lo mencionamos, los pies son los riñones auxiliares del cuerpo y tienen la capacidad de eliminar grandes cantidades de sustancias nocivas.

Así pues, el embarazo debería ser una época de armonía y de cuidado mutuo de ambos cónyuges, también una época de abastecimiento material “para dos” y de una buena y consecuente higiene corporal alcalina con el fin de secretar las sustancias nocivas a través de la piel.