La depuración prudente

Esta entrada fue publicada en Blog

La “depuración prudente” se practica en todas las personas muy contaminadas o envenenadas después de haber sufrido apoplejías, infartos, poliartritis, neurodermatitis, psoriasis, alergias, etc. El salto triple normal de la depuración (disolución de impurezas, neutralización de ácidos y eliminación y secreción alcalina) es aplicado a la inversa.

La depuración prudente comienza con la secreción de ácidos e impurezas a través de la piel y con la neutralización de los ácidos mediante minerales ricos en engría. El que normalmente constituye el primer paso de una depuración normal, la disolución de impurezas, no se aplica en la depuración prudente sino hasta algunas semanas después, como tercera y última medida, o bien se comienza la disolución de impurezas a los sumo con una o dos tazas diarias de té 7×7. Al mismo tiempo, se debe seguir un régimen vegetariano integral y cuidar la ingestión de Wurzelkraft, aparte de un litro de agua suave, rica en energía.

Ahora queda claro que nosotros podemos controlar toda depuración para evitar una crisis de ayuno: si tomamos más o menos té, disolveremos más o menos impurezas, lógicamente, también reactivaremos más o menos ácidos. Es particularmente importante saber esto si es que se ha de depurar a personas muy contaminadas, pues en ellos es útil, mejor dicho, es imprescindible, practicar una “depuración prudente”.

Con una ingestión mayor o menos de vitaminas podemos neutralizar más o menos ácidos. Si se producen muchos ácidos o si ya existen muchos ácidos o impurezas, naturalmente la dosis de minerales será particularmente alta. Siempre se tomará la doble cantidad de agua que de té 7×7.

Al mismo tiempo, la secreción alcalina con MeineBase debe practicarse de manera especialmente consecuente si se están disolviendo muchos ácidos o si éstos fueron producidos por la actividad muscular.

La “depuración prudente” recién mencionada se emplea particularmente en personas que tienen el riesgo de sufrir un infarto o ataque apoplético o bien en quienes acaban de padecerlos. Su nivel de ácidos e impurezas es tan alto en ellos, que de ninguna manera se deben liberar más ácidos de los depósitos de impurezas al comienzo de la depuración.

A estas personas se les da de beber, al inicio de la depuración, aguas naturales adecuadas. Además, deben ingerir Wurzelkraft. También es útil beber jugos de verduras y extractos de plantas. De éstos últimos se debe tomar una o dos cucharadas soperas y diluirlas en un vaso de agua mineral sin gas. Las plantas más adecuadas son la alcachofa, el diente de león, el cardo mariano y la ortiga.

Al mismo tiempo, se tomarán todas las posibles medidas de secreción alcalina con MeineBase, como baños de cuerpo entero, de asiento, de pies, enjuagues nasales y de cabeza, compresas para el cuerpo, camisas de sal, etc.

Después de una o dos semanas de neutralización, eliminación y secreción consecuentes, se puede empezar con la disolución de impurezas y con el té 7×7, primero de una a dos tazas diarias y después, al correr de las semanas y meses, aumentar hasta llegar a 1 o 1.5 litros al día.

Para esta “depuración prudente” creamos el primer mandamiento de la depuración: ” Entre más contaminado más prudente será la depuración “.

En la depuración prudente, el que normalmente es el primer paso, queda en último lugar. La neutralización de ácidos en la sangre, la linfa y las células así como la secreción alcalina de ácidos e impurezas a través de la piel tienen la prioridad absoluta en esta forma de depuración.

Uno nota en las personas qué tan contaminadas están. Por lo general, se nota en una especie de anquilosamiento y rigidez que afecta a todo el cuerpo, en todas sus reacciones y movimientos. Con frecuencia, estas personas están hinchadas, abotagadas, por la repetidamente mencionada “retención de líquidos para la neutralización de ácidos”. Involuntariamente, después de haberse encontrado con estas personas, uno se dice: “No me gusta nada como se ve. ”

Y después de algunos días o semanas escuchamos que lamentablemente esa persona murió a causa de un infarto o apoplejía. Hablemos con las personas que conozcamos que se encuentren en un caso así, por lo generales gente que nos importa. Entonces, aconsejémosles que se sometan a una depuración tan consecuente como prudente. Ahora ya sabemos cómo hacerlo.