La química de la depuración

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La impureza del cuerpo es una sal químicamente neutra, es decir, el enlace neutralizado entre un mineral un ácido o un veneno. Si se disuelve este enlace, el ácido ya neutralizado y así enlazado vuelve a quedar libre y activo. En ese sentido, la disolución de impurezas no es otra cosa que la liberación de un ácido o un veneno hasta entonces enlazado. En un principio, toda impureza es una sal neutra formada de manera sensata y correcta por el cuerpo. Esta sal sólo se convierte en impureza debido a que se le deposita en el cuerpo, lo cual resulta negativo para la salud del afectado. Lo importante, entonces, es no crear en el organismo y en la química de cuerpo las condiciones que propicien o fuercen el depósito de estas sales neutras correctamente formadas.

Todo ácido y todo veneno, después de haber sido separado del enlace químico que los convertía en impureza, deben volver a ser neutralizados con minerales ricos en energía, para que puedan ser eliminados a través de la piel o de la orina en forma de sal neutra eliminable. Si no se da una neutralización de los ácidos de manera paralela a la disolución de impurezas, se pueden llegar a presentar crisis de depuración. Entonces será muy probable que se dé un creciente desgaste de los minerales de las propias reservas.

Las crisis de depuración también se pueden evitar bebiendo todos los días por lo menos la misma cantidad de agua que de té de hierbas medicinales, que disuelve las impurezas. Esta cantidad de agua puede incluso ser dos o tres veces mayor que la del té.

Cuando en nuestros cuerpos disolvemos las impurezas sea por medio de potencias homeopáticas o con los tés de hierbas adecuados, inmediatamente se ven inundados tanto por impurezas- ácidos y venenos neutralizados- como por verdaderas oleadas de venenos y ácidos separados de las impurezas. Es como si el terapeuta que está disolviendo los ácidos e impurezas agitara un panal de abejas.

Una depuración efectiva y sin complicaciones sólo funciona en la actualidad cuando se toman tres medidas paralelas respecto de la química del cuerpo. Por eso hablamos del “SALTO TRIPLE DE LA DEPURACIÓN” .

El primer paso consiste en diluir y descomponer las impurezas en su componente mineral el resto ácido. Toda disolución de impurezas, y esto hay que saberlo, significa reactivar los viejos ácidos neutralizados.

Es esta reanimación de los ácidos y los venenos lo que provoca todas las crisis de ayuno, por ejemplo, las curas de ayuno con tés. Este fenómeno de la disolución de impurezas y venenos lo encontramos también en la homeopatía, donde se habla de emperramientos iniciales o de crisis de curación. Las crisis de ayuno, las crisis de curación y los emperramientos iniciales no son más que inundaciones del cuerpo y de sus fluidos con los ácidos venenos disueltos. Estos emperramientos o crisis durarán el tiempo en que los ácidos y venenos tarden en ser neutralizados y eliminados. En el peor de los casos, incluso se les vuelve a depositar.

Para que esto no ocurra, después y además de la disolución de impurezas y de la resultante reactivación de los ácidos, es in dispensable un segundo paso: el de la neutralización de ácidos y venenos a través de los minerales adecuados y ricos en energía. Por eso, en toda cura de ayuno con tés y cura homeopática y, en general, en toda depuración, es imprescindible llevar de manera paralela un régimen vegetariano integral y, en caso necesario, una abundante ingestión de los minerales adecuados y ricos en energía para neutralizar los ácidos y venenos.

Para la eliminación de las sustancias nocivas disueltas y de los ácidos y venenos vueltos a neutralizar, la persona que está ayunando o depurándose requiere de un medio de transporte y éste sólo puede ser el agua. El agua corriente suave, filtrada, así como el agua curativa pobre en minerales son adecuadas para esto. Las mejoras energéticas son posibles, por ejemplo, poniendo algunas horas al sol el agua que se ha de beber, o bien purificarla siguiendo el procedimiento de Schauberger, en el que el agua es sometida a un movimiento rotatorio en tubos en espiral (verwirbeln, en alemán). Para mejorar la calidad magnética , se puede colocar una magnetita en el vaso de agua, dejándola actuar durante una o dos horas antes de beber. La energía magnética normal del agua es destruida por el cloro. Las inconveniencias, dolores o accesos provocados por los ácidos y venenos pueden ser aliviados o mejorados con frecuencia por el simple hecho de tomar agua. Si éste es el caso, habría que empezar inmediatamente con una depuración.

Además, debemos pensar que en una cura de depuración de este tipo los órganos eliminadores, como el hígado, el intestino, los riñones y aun la piel, se ven fuertemente implicados. Para no sobrecargarlos y arriesgar así un eventual depósito de sales neutralizadas convertidas en nuevas impurezas, hay que reforzar al hígado com compresas alcalinas , y la piel con baños alcalinos de cuerpo entero y de pies, con una duración lo más larga posible, alrededor de tres horas. Es imprescindible, pues, observar estos tres pasos de la química del cuerpo en toda depuración.