La química del cuerpo del deportista

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Cuando se tiene una fuerte actividad muscular, se produce  mucho ácido láctico. Si cuando se realiza un ejercicio intenso este ácido no fuera acogido por el tejido conjuntivo coloidal, el pH de la sangre bajaría hasta 7 y se produciría una muerte inmediata. El ácido láctico debe neutralizarse por medio de minerales. Lo mejor sería tomarlos de manera preventiva, antes de hacer deporte. Después de toda actividad deportiva debería realizarse una eliminación del ácido láctico a través de la piel por medio de una higiene corporal alcalina.

Durante una gran feria internacional del deporte y la salud, en la primavera de 1997, conversamos con los asesores en medicina deportiva de un club extranjero de fútbol de renombre internacional y con el entrenador del equipo de atletismo de otro país extranjero .Ambos querían hablar con nosotros sobre la importancia que tenía la química del cuerpo para los deportistas de alto rendimiento.

Naturalmente, el tema central era lograr la mayor resistencia posible de los deportistas, así como la consecución de los más altos rendimientos deportivos.

Tales conversaciones las iniciamos siempre con el reporte de la primera prueba histórica de la efectividad de unas sales básicas para baño corporal desarrolladas por nosotros. Cuando las inventamos, el matrimonio Jentschura viajó a Austria, a visitar a unos amigos, para hacer esta prueba extraordinaria. Después de llegar a una pensión, iniciaron el ascenso por los Alpes, para llegar a su cabaña. El ascenso  tardó cuatro horas. Después, los Jentschura descansaron durante media hora en la cabaña y emprendieron el descenso, que, como se sabe, implica un mayor esfuerzo muscular. Después de ocho horas y media, los Jentschura estuvieron de vuelta en su pensión, donde los lugareños los reprendieron duramente. ¡ Sólo a inexpertos como ellos se les ocurría  hacer una cosa así ! Pronto estarían llorando por el dolor muscular y los calambres que se presentarían inevitablemente debido al exceso de ejercicio.

Había llegado la hora de la verdad. Debido a que no disponían de una tina, los Jentschura utilizaron la ducha. Llenaron el lavabo hasta el tope, agregaron dos cucharadas de las sales MeineBase y durante un cuarto de hora estuvieron frotando mutuamente las piernas y la espalda con esta lejía. Después, fueron a cenar. Los dolores nunca aparecieron, ni por la noche, la madrugada o la mañana siguiente. Los austríacos abrían los ojos, sorprendidos.

Y realmente esto es de lo más sencillo, sólo hay que entender la química del cuerpo. El ácido láctico que se expresa en los deportistas de alto rendimiento con valores de lactato impresionantemente altos, de entre 12 y 15 puntos -lo normal es entre 1.5 y 2.5 – es rápidamente extraído de los músculos a través de la piel con estas sales básicas para baño corporal , sea tomadas en baño, frotadas o aplicadas en compresas, siempre con un pH de 8.5. Así, por ejemplo, un equipo completo de futbol podría recuperarse físicamente durante el medio tiempo de 15 minutos.

Este efecto desacidificador se basa en la ley universal de la ósmosis de la compensación de la concentración entre la alta concentración de ácidos en los músculos y la baja concentración de ácidos en el baño, responsable de todo balance de tensión y potencial. Nosotros estamos utilizando la diferencia entre los valores del pH de los músculos afectados por el ácido láctico (entre 4.5 y 5.5 ) y el baño alcalino (8.5).

La fase de reposo se puede acortar todavía más, si los jugadores se abastecen abundantemente de minerales antes del juego. O sencillamente llenarse de WurzelKraft. De esta manera, el pH de las células no disminuirá de manera innecesaria. También se acumula menos ácido láctico no neutralizado, que es el que cauteriza los tejidos musculares y que, cuando existe un esfuerzo excesivo, puede llegar a provocar pequeñas cauterizaciones o aun lesiones del tejido muscular.

Esta mineralización preventiva debe realizarse por lo menos dos o tres horas antes de que se realice la actividad deportiva, para que los minerales se puedan metabolizar a tiempo y se disponga de ellos para la neutralización de los ácidos.

Entonces, todo deportista y, por supuesto, todo entrenador tienen en sus manos la posibilidad de entrenar “ácidamente” o bien  de tomar los suficientes minerales adecuados y ricos en energía que habrán de evitar tal calamidad. Está en sus manos el evitar, con la oportuna administración de minerales, los dolores musculares, disminución en el rendimiento y resistencia limitada y , por otro lado, provocar una buena condición, ausencia de dolores, altos rendimientos y resistencia.